Los santos populares son personas muertas reconocidas por la población en general como santos que no fueron reconocidos oficialmente como santos por la iglesia católica.
A diferencia de los santos comunes, vivieron vidas que la iglesia considera pecaminosas. Son populares en muchas regiones, especialmente en América Latina. Los ejemplos incluyen Sarita Colonia que responde a las oraciones de las trabajadoras sexuales y las personas LGBT; y Juan Soldado que responde a las oraciones de las personas que cometen delitos menores por desesperación financiera.